miércoles 16 de abril de 2008

Menuda tropa.

Hace unas semanas, un compañero de trabajo me pidió unas fotos de su nueva “familia” y allí que me fui, con mi cámara, para retratar a los nuevos “dueños” de la casa.

La verdad es que la sesión fue mas complicada de lo que yo me esperaba, ya que no se paraban quietos ni un momento, pero fue bastante divertida. Al menos para mí, ya que al dueño le dejé fregona en mano arreglando el destrozo de las fieras.

Aquí os dejo alguna foto, a ver que os parecen.